2 de septiembre de 2012
adiós Agosto.
El que fue detrás de ese gris julio... Lleno de negativas.
Y agosto, sólo ha sido un mes para darme cuenta lo muy imbécil que soy a veces, por que no soy capaz de salir a la calle sin haber pensado antes si le encontraré hoy, por la calle, o "trabajando".
Por que todo el cabreo que tengo conmigo misma siempre lo pago con esa persona que quiero tanto, con la que sólo comparto ciertas aficiones, pero que es especial, que adoro, que no sabría como continuar ciertas historias si no estuviera ella al lado, cerca en la distancia, al otro lado del teléfono cuando la necesito. Siempre nos quedará recuerdos buenos de esas diferencias de tono en la piel, o de gustos respecto a chicos, o simplemente sorpresas una de la otra. Y siento mucho ser así, por que no me la merecía aquí, tan cerca, y en cambio, siempre está.
Me lamento de ser tan imbécil a veces y no darme cuenta que son instantes que pierdo con esas personas que realmente están ahí esperando a que les de unos minutos de mi vida. De no ser más lanzada respecto a ciertos momentos, que pasan y que quizá no vuelvan.
Pero de qué sirven las lamentaciones... De nada, sólo para encontrarnos peor.
Terminó agosto y empieza un nuevo curso, habrá que luchar por aprobar, y no sólo académicamente, si no también en la vida.
¿Quién sube a mi septiembre?
24 de agosto de 2012
Amor (Odio)
Estas noches vacías me recuerdan más a ti, y a esas noches en las que por sorpresa llamabas a la puerta para decirme que esta noche, la pasarás conmigo.
Y me acuerdo perfectamente de esa última noche, en la que por sorpresa llegaste a la ventana y me mandaste un mensaje para decirme que me asomara. Después de las peleas siempre vienen las reconciliaciones, pero esa fue nuestra última reconciliación.
La última discusión dijo basta ya a este amor, a este que sentía tan dentro y que ahora sólo me da recuerdos de una obsesión, de noches de cama sin control, pero también sin sentimientos.
Lo siento, llevabas razón, eras sólo algo pasajero, algo que podría haber llegado a más y se quedó sólo en noches de lujuria, en simples te quieros sin sentimiento, en mentiras, engaños. En medias verdades. Eras un paso temporal y ahora eres ese adiós que necesitaba para cerrar la primera etapa.
Me has demostrado algo y es que del amor al odio hay un paso, tan corto que traspasarlo apenas cuesta nada. Pero he aprendido algo de la vida y es que odiar, no sirve de nada, sólo para darle importancia a las cosas que no lo merecen.
Solo espero que termine ya este trágico Agosto, lleno de mentiras y de noches sin lluvia.
18 de agosto de 2012
Tierra mojada.
Engaños, mentiras, medias verdades. Dolor, insufrible.
Palabras que necesitas decir, que no salen. Palabras mojadas por las lágrimas de los ojos.
Esperando un coche desconocido, que no sabes a dónde te llevará. Y mientras esperas, cual chica enamorada. Empieza a llover. Sólo te falta él. Sería perfecto, pero son solamente ilusiones. Esta noche ella bailará sola. Su chico andará lejos.
Mojada, con el coche en frente de ella, le llaman sus amigos, insultos cariñosos. Pasa el último coche, cruza la calle y sube al coche. La lluvia ha hecho efecto en su pelo y la americana, pero da lo mismo, la noche sigue. Otra noche sin él. Y deja atrás ese olor tan dulce, a lluvia y tierra mojada. Esperando ver a esa persona que desea seguir conociendo cada día más.
16 de agosto de 2012
Placebo y otras cosas.
Oíste? El ruido de la gente paseando por la calle. Riendo, contandose como les va todo alegremente.
Yo estoy aquí, en mi cama, la litera alta. Escuchando como se repite esa cancion en mis oidos. Una y otra y otra vez. "Solo conte...".
Esta noche es como esa mañana. Solo la quiero contigo. Sigo con mis sueños. Con mis recuerdos. Con los buenos momentos que he vivido contigo. Y que a partir de ya se quedarán en eso. Recuerdos.
Malditos Zero Assoluto, tienen una canción para cada minuto que pasa. Sin ti. Ojala llevaras razón y solo fueras un Efecto Placebo, nada de lo que preocuparme. Pero cada día que pasa es más duro, sobre todo desde ese maldito sábado.
Espero que las cosas no cambien mucho dentro de un año.
15 de agosto de 2012
Desconexión.
Esos momentos en los que terminas cansada, agotada y sin fuerzas.
Esos días en los que piensas "ojala no me acordara de nada".
Esas semanas que nunca sabes que traerán.
Esos meses que desde el primer día sabes que serán imposibles.
Esos años que deseas acabar para escapar de toda la pesadilla que llevas viviendo una vida.
Quizá huir y desaparecer no sea la solución, pero es lo único que se me ocurre hacer. Desaparecer para no volver. Para decir basta ya.
Necesito volver a lo que era. Y decidir lo que voy a hacer. Porque después nada será igual.
13 de agosto de 2012
Calor de verano.
He decidido salir un poco de mi burbuja, ir a dar un paseo y despejarme un poco. Y he llegado a la misma conclusion que veces anteriores.
Quiza no debería pensar tanto, simplemente dejarme llevar y punto. Pero he estado a punto de echar a perder una amistad, una gran amistad.
Te quiero. Y no puedo negarmelo a mi misma. Pero bueno, quiza es hora de dejarlo estar hasta que desaparezca de nuevo, como todo aquello que quiero se aleja de mi lado.
Seré simplemente alguien antisocial.
Mientras que todo pasa, yo seguire aqui, derramando lágrimas hasta altas horas de la madrugada como una tormenta de verano inundando mi habitación. Hasta que me quede sin ellas. Hasta que ellas tambien me abandonen en las ultimas noches de verano.
2 de agosto de 2012
Palabras mojadas.
¿A quien acudir cuándo estás mal? Cuando necesitas un abrazo de esos que te dejan sin respiración. En los momentos que más sola te sientes. En el instante en el que sientes de nuevo las lágrimas por tus mejillas. ¿A quién acudir cuándo no quieres molestar?
Necesito ayuda. Se buscan abrazos, oídos y fuerza. Por que no aguanto más sin derrumbarme sin buscar esa vía de escape. No soporto mis gritos sordos. No creo que dure mucho otra vez de pie.
Y debería estar hecha a estas roturas continuas, soy experta en detrozar amistades, pero no os preocupéis. Hablo de mis amistades. Soy experta en llegar tarde, en miedos y pensamientos que siempre desembocan en la misma situación.
¿A quién puedo acudir?
Nit d'Agost.
Coges el teléfono, escribes tu último tweet del día, o el que crees último y comienzas a discutir con él, de repente te dan ganas de gritar, de soltarle todo lo que no le dijiste hace unas noches. No lo aguantas.
Y después, un silencio, una ausencia. Sueltas una de tus medias sonrisas e intentas esconder todo lo que te ronda por dentro. Jamás pensaste en decir todo esto así y menos a esa persona, pero qué más da ya todo. Te ha comparado con los demás. Eres igual. Ni si quiera un pequeño resquicio de que seas distinta, que seas especial a tu manera.
Rompo la sonrisa, no quedan ganas de sonreír en este día de Agosto. Una despedida común, y cierras todo, apagas toda posible via de comunicación y te refugias entre las sábanas, ganas de otra noche de lluvia, de correr hacia un coche, con vestido y americana. Carreras entre risas mientras maldecimos mojarnos nuestra ropa de esta noche. Una sonrisa, la primera realmente de la noche. Se te cruzan de nuevos los cables y esta vez, sintiendo que ya no hay nada que perder escribes tus últimas palabras:
-Quizá te cueste asimilarlo. Pero sí, te quiero. Y estoy segura de ello.
Suspiras y por fin decides dar como finalizado el día. Mañana ya veremos que depara el destino.
1 de agosto de 2012
July.
En unas horas alguien será la víctima de mis buenos días. Sí, camino al mismo destino un día más y el mismo tren. ¿Para qué cambiar? Esta vez es mejor que las anteriores, en esta me despido. Hasta dentro de nueve meses pequeña.
The Cranberries en el reproductor del móvil y empieza mi viaje, uno dedicado a dos personas que quiero muchísimo y que solo espero tenerlas mucho tiempo a mi lado.
Espero que le guste mi sorpresa, ha costado llegar y a pesar de los inconvenientes está todo preparado. Empezamos la semana, su semana.
31 de julio de 2012
Julio, maldito julio.
Quizá no diga todo, con sólo afirmar que hay algo más sea suficiente. No creo que diga lo que realmente siento.
En parte la culpa de todo esto la tienen dos personas que no tienen nada que ver. Pero yo ya tenía algo claro antes de estos días en la capital. No eras solo un amigo, te estabas convirtiendo en algo más con el paso de las horas y los días.
Y ahora tinta y papel es lo único que me queda. He recibido la respuesta más temida a mi segunda pregunta...
Y sin querer llego a la conclusión, 3 de 3. Tres "No". Tres situaciones que me sobrepasaban, me preocupaba perder por ganar algo mejor y quizá esto sea la señal para empezar a cambiar.
No pienso rendirme, esta vez no. Sé que me has dicho que no queda nada, sólo amistad, pero no pienso parar y si ahora no existe nada más que una amistad, yo lucharé por que vuelvas a sentir ese "algo más".
Si en esta tiro la toalla, en la siguiente lo haré otra vez. Si dejo pasar lo que siento, jamás sabré si realmente puedo ser feliz.
No tiraré la toalla, aunque me vaya a 300 km.
19 de julio de 2012
Verano, calor.
3 de julio de 2012
Lluvia en las sábanas.
Pensar en eso, recordar, morirme por dentro, que se me rompa otra vez en trocitos el corazón que acababa de arreglar. Y pensar que ahora no soy yo esa a la que le dedicas tus sonrisas. No soy esa a la que ahora intentas alegrar.
Me escondo entre las sábanas y no poder controlar un río de lágrimas, otro más en el mismo día de un año siguiente.
29 de junio de 2012
Verano.
21 de junio de 2012
Días extraños
Estoy volviéndome loca por momentos, no sé que hacer ni que decir, bueno sí, pero no sé como empezar sin que las palabras no se atropellen. Sigo en el mismo punto muerto de no poder caminar.
15 de junio de 2012
Lunes, martes, miércoles...
Camino por la calle, camino a la estación, son las 7.30, todavía falta más de 30 minutos. Nervios que se van calmando, último repaso, llegas, ves a una gran chica de estos últimos años. Sonríes, saludas y empezáis a hablar. De repente sale el tema y dices que es tu cumpleaños. Un felicidades. Ya son 4, el primero en duda, si de él, el eterno soleado o tu amigo de estos últimos meses.
Al salir de casa tu hermana, algo adormilada todavía, te felicita y te desea suerte. Sientes que llegarás tarde aunque todavía te quedan unos minutos.
Cierras la puerta al salir y continuas tu camino.
Te esperan tres días para cumplir un sueño y unos pocos más para terminar.
"Suerte pequeña" :)
9 de junio de 2012
Junio, 11.
Te echaré de menos.
5 de junio de 2012
Vagos recuerdos.
Llego al salón, "Buenos días", mi compañera, no lo dudo ni un momento, es madrugadora. Después camino a la cocina, cojo aquella taza que me regalaste de nuestro viaje en París, café y leche. Dos cucharadas de azúcar, mejor tres. No me gustaba el café, pero me terminé acostumbrando.
Vuelvo a la habitación, la siento vacía. Pienso en todos esos momentos en que tú la llenabas, solo con tu presencia. Noches, tardes y mañanas. Los dos. Besos y caricias. Desayunos en la cama y baños. Te extraño, aunque he aprendido a vivir sin ti.
El cielo se vuelve gris, aunque todavía se pueden ver algunos rayos de sol. No hace frío. Abro el armario, cojo mi camiseta favorita y las mayas rosas, deportivas y un poco de colonia.
Al llegar de nuevo al salón aviso de mi salida, auriculares y mp3, música. Play. Empiezo a correr y según me alejo de casa empieza a llover. Parece que va a hacer un día perfecto, sin ti.
3 de junio de 2012
Día de sin fin.
Hago el intento de hacer lo de Contabilidad del ciclo, esto de ir a doble banda me está agotando. Las desganas vienen de una oleada y ya cansada de intentar con todo lo aparto. Me fijo entonces que mi cama es un desastre, gracias a que mi madre tiene una paciencia enorme y no me dirá nada. Me levanto, voy al baño, me echo agua en la cara, vuelvo a mi cuarto y me pongo la música. Decido encender el portátil y me meto en el blog, algunas visitas nuevas y nuevas entradas. Leo, releo la suya y de nuevo la misma sensación.
Le quiero, tengo un sin fin de pensamientos, pero le quiero. Siento ganas de decírselo, pero recuerdo entonces de repente la situación que viví hace ya casi un año. "No, no pienso perderle a él, eso no. Es más importante que ninguna otra persona, por supuesto que me callaré.", me repito una y otra vez.
Mientras tanto, intento no pensar en sus planes para este verano, lo quería para nosotros, para estar con él, pero nada, el destino caprichoso me lo quitará.
Sigo pensando en si debería decirle la verdad, pero cada vez aparece un nuevo recuerdo que me deja paralizada. No quiero perderle, es mi amigo. No soportaría no hablar con él cuando lo necesite.
Definitivamente, mejor callada, seguir mintiendo, así sólo sufro yo y otra vez el corazón directo a la papelera.
2 de junio de 2012
Cuatro de enero.
Termino de contar mi día de hora, mañana estaré en casa después de estos días fantásticos, los voy a extrañar.
Bueno, después de la mañana paseando y haciendo fotos, de comer y despedirnos con un "hasta luego" de él hemos vuelto a casa. Ella se ha dormido y yo me he picado con el twitter, no tengo remedio, lo sé. Y después cercanías, paradas y por fin Atocha. Mirando paneles, desesperada y una despedida más de las nuestras, con una sonrisa, muecas y otras tonterías...
La próxima, espero que pronto.
31 de mayo de 2012
Tarde de primavera
Caminar por la calle, sentir la necesidad de correr, de ir más allá de casas y casas, buscando la suya. Ver que llegas al final, el corazón se para, ¿es él? Sigues andando... estás llegando al final... la hilera de casas terminó unos pasos atrás, ahora ves campo... Coges el camino estrecho que lleva hacia aquel lugar... Sigue siendo el mismo, con más flores, pero el mismo. Lo conseguiste, rompiste todo lo que te quedaba por romper.
Ahora sientes que te da un vuelco el corazón, otra grieta se abre, suele pasar cuando no se han sellado bien los trozos... Piensas en que pasará ahora, tienes las ganas de gritar de decir mil cosas, que las palabras se atropellen, ganas de no tartamudear. Te sientas, sacas tu libreta de la mochila y sin darte cuenta se abre, justo por una página en blanco, como si supiera que necesitas escribir, sientes una sensación extraña que recorre tu cuerpo. Has hecho bien en acercarte a aquel lugar dónde comenzó un poco todo.
Miras al horizonte, las 18.35, no tardarás en irte, mientras te fijas en que la primera por la que callaste está ahí a escasos metros de ti...
Sigues con tus pensamientos y te das cuenta que necesitas terminar ya con este libro, que se te está tornando largo. Recoges después de escribir, guardas todo en la mochila, bebes un poco de agua y vuelves a casa a estudiar. Mientras piensas cómo puedes decir todo sin poner a nadie en peligro.
En gran parte lleva razón tu amigo, es muy egoísta de mi parte querer hacer lo que estabas pensando... Tienes que pensar otra forma de gritar y cerrar aquella historia.